jueves, 4 de mayo de 2017

EL VIAJE DEFINITIVO

EL VIAJE DEFINITIVO

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando;
y se quedará mi huerto con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas las tardes el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincon de aquel mi huerto florido y encalado,
mi espiritu errará, nostalgico.

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros cantando. 

ESTOY TRISTE Y MIS OJOS NO LLORAN

ESTOY TRISTE, Y MIS OJOS NO LLORAN    

Estoy triste, y mis ojos no lloran                      
y no quiero los besos de nadie;
mi mirada serena se pierde
en el fondo callado del parque.

¿Para qué he de soñar en amores
si está oscura y lluviosa la tarde
y no vienen suspiros ni aromas
en las rondas tranquilas del aire?

Han sonado las horas dormidas;
está solo el inmenso paisaje;
ya se han ido los lentos rebaños;
flota el humo en los pobres hogares.

Al cerrar mi ventana a la sombra,
una estrena brilló en los cristales;
estoy triste, mis ojos no lloran,
¡ya no quiero los besos de nadie!

Soñaré con mi infancia: es la hora
de los niños dormidos; mi madre
me mecía en su tibio regazo,
al amor de sus ojos radiantes;

y al vibrar la amorosa campana
de la ermita perdida en el valle,
se entreabrían mis ojos rendidos
al misterio sin luz de la tarde...

Es la esquila; ha sonado. La esquila
ha sonado en la paz de los aires;
sus cadencias dan llanto a estos ojos
que no quieren los besos de nadie.

¡Que mis lágrimas corran! Ya hay flores,
ya hay fragancias y cantos; si alguien
ha soñado en mis besos, que venga
de su plácido ensueño a besarme.

Y mis lágrimas corren... No vienen...
¿Quién irá por el triste paisaje?
Sólo suena en el largo silencio
la campana que tocan los ángeles.

EL MAR

El mar:
El mar. La mar.
El mar. ¡Sólo la mar!
¿Por qué me trajiste, padre, 
a la ciudad?
¿Por qué me desenterraste 
del mar?
En sueños la marejada 
me tira del corazón; 
se lo quisiera llevar.
Padre, ¿por qué me trajiste 
acá? Gimiendo por ver el mar, 
un marinerito en tierra 
iza al aire este lamento: 
¡Ay mi blusa marinera; 
siempre me la inflaba el viento
al divisar la escollera!


RIMA IV

RIMA IV 

No digáis que, agotado su tesoro, 
de asuntos falta, enmudeció la lira; 
podrá no haber poetas; pero siempre 
habrá poesía. 

Mientras las ondas de la luz al beso 
palpiten encendidas, 
mientras el sol las desgarradas nubes 
de fuego y oro vista, 
mientras el aire en su regazo lleve 
perfumes y armonías, 
mientras haya en el mundo primavera, 
¡habrá poesía! 

Mientras la ciencia a descubrir no alcance 
las fuentes de la vida, 
y en el mar o en el cielo haya un abismo 
que al cálculo resista, 
mientras la humanidad siempre avanzando 
no sepa a dó camina, 
mientras haya un misterio para el hombre, 
¡habrá poesía! 

Mientras se sienta que se ríe el alma, 
sin que los labios rían; 
mientras se llore, sin que el llanto acuda 
a nublar la pupila; 
mientras el corazón y la cabeza 
batallando prosigan, 
mientras haya esperanzas y recuerdos, 
¡habrá poesía! 

Mientras haya unos ojos que reflejen 
los ojos que los miran, 
mientras responda el labio suspirando 
al labio que suspira, 
mientras sentirse puedan en un beso 
dos almas confundidas, 
mientras exista una mujer hermosa, 
¡habrá poesía!

RECUERDO INFANTIL

Recuerdo infantil


Una tarde parda y fría 
de invierno. Los colegiales 
estudian. Monotonía 
de lluvia tras los cristales. 

Es la clase. En un cartel 
se representa a Caín 
fugitivo, y muerto Abel, 
junto a una mancha carmín. 

Con timbre sonoro y hueco 
truena el maestro, un anciano 
mal vestido, enjuto y seco, 
que lleva un libro en la mano. 

Y todo un coro infantil 
va cantando la lección: 
«mil veces ciento, cien mil; 
mil veces mil, un millón». 

Una tarde parda y fría 
de invierno. Los colegiales 
estudian. Monotonía 
de la lluvia en los cristales.


LA CASADA INFIEL

La casada infiel
Y que yo me la llevé al río 
creyendo que era mozuela, 
pero tenía marido. 

Fue la noche de Santiago 
y casi por compromiso. 
Se apagaron los faroles 
y se encendieron los grillos. 
En las últimas esquinas 
toqué sus pechos dormidos, 
y se me abrieron de pronto 
como ramos de jacintos. 
El almidón de su enagua 
me sonaba en el oído, 
como una pieza de seda 
rasgada por diez cuchillos. 
Sin luz de plata en sus copas 
los árboles han crecido, 
y un horizonte de perros 
ladra muy lejos del río. 

Pasadas las zarzamoras, 
los juncos y los espinos, 
bajo su mata de pelo 
hice un hoyo sobre el limo. 
Yo me quité la corbata. 
Ella se quitó el vestido. 
Yo el cinturón con revólver. 
Ella sus cuatro corpiños. 
Ni nardos ni caracolas 
tienen el cutis tan fino, 
ni los cristales con luna 
relumbran con ese brillo. 
Sus muslos se me escapaban 
como peces sorprendidos, 
la mitad llenos de lumbre, 
la mitad llenos de frío. 
Aquella noche corrí 
el mejor de los caminos, 
montado en potra de nácar 
sin bridas y sin estribos. 
No quiero decir, por hombre, 
las cosas que ella me dijo. 
La luz del entendimiento 
me hace ser muy comedido. 
Sucia de besos y arena 
yo me la llevé del río. 
Con el aire se batían 
las espadas de los lirios. 

Me porté como quien soy. 
Como un gitano legítimo. 
Le regalé un costurero 
grande de raso pajizo, 
y no quise enamorarme 
porque teniendo marido 
me dijo que era mozuela 
cuando la llevaba al río

martes, 2 de mayo de 2017

VICENTE ALEXANDRE

Vicente Aleixandre

 (1898-1984)  
El 26 de abril de 1898 nace VICENTE PÍO MARCELINO CIRILO ALEIXANDRE en Sevilla, en el edifico de la antigua Intendencia, hoy Palacio de la Fundación Yanduri, en la Puerta de Jerez

En 1899 nace su hermana Conchita, a quien las circunstancias de la vida convertirían en su única compañía familiar. El padre, ingeniero de ferrocarriles, es trasladado a Málaga, en 1900 donde va a vivir toda la familia. 

Nueve años de infancia en Málaga donde es condiscípulo de 
Emilio Prados en el colegio de don Ventura Barranco. En 1909 la familia se traslada a Madrid, donde el joven Aleixandre empezará a cursar el Bachillerato en el colegio Teresiano.

En 1913 obtiene su título de bachiller y cursa el preparatorio de Facultad. También muere su abuelo, Don Antonino Merlo, viejo general de las campañas de Cuba que tanto influyó en la formación del poeta. 

En octubre de 1914 tras el curso preparatorio de Letras, ingresa en la Facultad de Derecho de la Universidad de Madrid y en la Escuela de Comercio. En 1917 veranea en el pueblo Las Navas del Marqués, donde conoce a Dámaso Alonso. Éste le presta la antología de Rubén Darío hecha por Andrés González Blanco en 1910, y el joven Aleixandre descubre entonces que la poesía no es una sarta de insustanciales rimas sino, como dirá más tarde, “una profunda verdad comunicada”. En octubre de ese año, inspirado por el nuevo mundo de una reveladora expresión estética, intenta sus primeras composiciones poéticas. 

Obtiene la Licenciatura en Derecho en 1919 y es nombrado profesor ayudante de la asignatura Legislación Mercantil Española. Da clases de Derecho Mercantil e imparte un curso para extranjeros en la Residencia de Estudiantes sobre “Lenguaje de la técnica comercial”. Grado de Intendente Mercantil, con calificaciones de sobresaliente, en los exámenes de mayo


Entre 1921 y 1924 la imagen de un joven Aleixandre, enérgico y entregado a la actividad profesional, contrasta con la del poeta sedentario que será cuando la enfermedad le imponga un tenaz cerco. Trabaja como corresponsal administrativo en la secretaría de la empresa Ferrocarriles Andaluces; colabora con artículos especializados en la revista de economía “La semana financiera” y en la de temas ferroviarios “Revista de Comunicaciones”. 

En 1922 conoce a 
Rafael Alberti, en el Ateneo de Madrid, donde éste ha hecho una exposición de pintura. Sufre su primera dolencia: una artritis infecciosa en la rodilla. Por estos años vive su primera gran pasión juvenil con la actriz de variedades Carmen de Granada. Viaja a Portugal, Inglaterra, Suiza, Francia... Comienza la silenciosa escritura del que será su primer poemario, “Ámbito”. En 1923 conoce a Eva Seifert, que será su amiga hasta la muerte.
En 1925 Ingresa en la Compañía de los Ferrocarriles del Norte, pero una nefritis tuberculosa dará al traste con todas las expectativas que se abrían en su carrera profesional de letrado economista para abrir la puerta grande a la del poeta. Penosos meses de convalecencia, que ocupa en concluir “Ámbito”. La “Revista de Occidente” publica en 1926 sus primeros poemas, ya con la firma definitiva de quien dedicará toda su vida a la poesía. En 1927 participa en el homenaje a Góngora, en la revista “Verso y prosa”. Entabla amistad con Juan Ramón Jiménez y Federico García Lorca. El 12 de octubre asiste junto con Dámaso Alonso y Rafael Alberti al estreno, por la compañía de Margarita Xirgú, de la “Mariana Pineda” de Lorca. La familia Aleixandre se traslada al chalet de la calle de Velintonia. 

Aparece su primer libro, “Ámbito” en 1928 publicado por “Litoral” de Málaga, y Aleixandre queda afiliado, por así decirlo, a la nómina oficial del 27. La enfermedad lo obliga a dejar su trabajo en la Compañía de Ferrocarriles y a guardar el más absoluto reposo.
En 1930 Gerardo Diego lo incluye en su antología “Poesía española (1915-1931)”. El recrudecimiento de su enfermedad renal obliga a extirparle el riñón afectado. El éxito de la arriesgada intervención en el Sanatorio de El Rosario de Madrid le salva la vida. La recuperación, lenta, la pasa en Miraflores de la Sierra, donde en lo sucesivo fijará su lugar de descanso para los veranos. En 1932 se publica su segundo libro: “Espadas como labios”. 

En 1933 con el libro “La destrucción o el amor” aún inédito, para muchos la obra capital del surrealismo o irracionalismo hispano, obtiene el Premio Nacional de Literatura. 

En 1935 nacen “La destrucción o el amor”, en Madrid, y de “Pasión de la tierra”, en México. Conoce a Pablo Neruda y a Miguel Hernández. Colabora en la revista de Neruda “Caballo verde para la poesía”. 

Nuevamente enfermo, en 1936 consigue con dificultad, por las circunstancias de la guerra que acaba de estallar, ir a Miraflores, también termina los poemas para el libro “Mundo a solas”. 

En 1937 publica su semblanza sobre Federico García Lorca, recientemente asesinado. Se traslada a vivir a casa de sus tíos, en la calle de Españoleto, en Madrid, porque la zona de Velintonia se ha convertido en escenario de guerra. 

La guerra civil es para Aleixandre una dolorosa prueba a la que sólo podrá sobreponerse con el paso del tiempo y el acopio de sus reservas interiores. Desaparece trágicamente Lorca, a quien estaba unido por lazos de estrecha amistad. Sus compañeros de generación se marchan al exilio. Él intenta conseguir un permiso de evacuación en compañía de su padre y de su hermana, pero la tozudez legalista de un funcionario de la República le cierra el camino. En septiembre de 1939 escribe “Primavera en la tierra”, primer poema de “Sombra del paraíso”. 

El 9 de marzo de 1940 muere el padre del poeta, Cirilo Aleixandre Ballester. Velintonia, la casa familiar, ha quedado destruida por los obuses y son innumerables los documentos y volúmenes arrasados por el pillaje. Reconstruida en 1942, Vicente y su hermana Conchita reemprenderán en ella una nueva vida hasta el fin de sus días. 

El 23 de mayo de 1944 se termina de imprimir su quinto libro, “Sombra del Paraíso”. Con esta obra cumbre, Aleixandre asegura un lugar en la historia de la poesía española. En contraste con la época de guerra y desolación, su ideal se acerca a un edén libre de sufrimiento y de muerte y defiende el ansia de una existencia pura y elemental. La revista “Corcel”, de Valencia, le dedica un homenaje. 

La Real Academia Española le elige académico de número en 1949 y el 22 de enero de 1950 lee su discurso de ingreso: “En la vida del poeta: el amor y la poesía”. También edita “Mundo a solas”. En 1952 asiste al Primer Congreso de Poesía, celebrado en Segovia. Se publica su libro “Nacimiento último”. En 1954 con el libro “Historia del corazón”, que aparece este año, se inicia lo que algunos críticos llaman la “segunda época” del poeta. 

Al cumplir Aleixandre sesenta años, la revista “Papeles de Son Armadans”, de Camilo José Cela, le dedica un número homenaje. En 1960 sale la Primera edición de sus “Poesías completas” y en 1962 aparece el libro “En un vasto dominio”

En 1965 su libro “Retratos con nombre” ,en 1968 “Poemas de la consumación” y en 1971 su antología “Poesía superrealista”. 

Profesores españoles y extranjeros presentan su candidatura para el Premio Nobel de Literatura. Aparece en Estocolmo una antología de su obra. Es el comienzo de una serie de nominaciones y posposiciones que terminarán el 6 de octubre de 1977, cuando la Academia Sueca le concede el Premio Nobel de Literatura “por una obra de creación poética innovadora que ilustra la condición del hombre en el cosmos y en nuestra sociedad actual, a la par que representa la gran renovación, en la época de entreguerras, de las tradiciones de la poesía española”

El Ayuntamiento de Madrid cambia el nombre de la calle Velintonia por el de Vicente Aleixandre. A principios de año le ataca un herpes zoster en el lado izquierdo de la cara. Por una dificultad respiratoria, ingresa en el sanatorio de Nuestra Señora de Loreto. La enfermedad, de la que no acaba de recuperarse, y el desarrollo progresivo de unas cataratas que lo dejan casi ciego le mantienen muy aislado. Los últimos años de la vida de Aleixandre transcurren marcados por las secuelas de la vejez y la enfermedad. En febrero de 1980, por un problema urológico, se hospitaliza en la Clínica San Camilo. Pierde parcialmente la visión, no reconoce su escritura. El 20 de noviembre es intervenido de cataratas, en la Clínica de la Luz, Contra su costumbre, consiente en aparecer en un programa de televisión. Al año siguiente concede algunas entrevistas de prensa

Es hospitalizado de urgencia el 10 de diciembre, de 1984: en la Clínica Santa Elena, con hemorragia intestinal. Muere en la noche del día 13 de diciembre. Es enterrado en el panteón familiar del cementerio de la Almudena el sábado 15 de diciembre.